La costa del sur de
California vivió esta semana una de las jornadas de marea más altas de su
historia registrada. Desde el lunes 26 de octubre de 2026, una serie de mareas
extremas, conocidas como king tides, superó marcas históricas en al
menos cuatro estaciones de medición. El agua anegó calles, accesos a edificios
y negocios en Newport Beach y Long Beach, obligó a cerrar tramos de la
Autopista del Pacífico (PCH) y mantuvo en vigilancia a los condados costeros
hasta el viernes 30 de octubre.
Qué ocurrió:
El lunes 26, las mareas
llevaron agua a calles, comercios y zonas residenciales entre Newport Beach y
Long Beach. El medidor de San Pedro, en el puerto de Los Ángeles, registró 2,44
metros (8,02 pies), su valor más alto desde que se llevan registros, que
arrancan en noviembre de 1923. El martes la marca subió a unos 2,50 metros
(8,19 pies).
En la península de
Balboa, en Newport Beach, el agua del puerto desbordó hacia las calles y llegó
a la zona de entretenimiento de Balboa. Cuadrillas municipales bombeaban agua
que llegaba a la altura de las rodillas. En Long Beach hubo inundaciones en Bayshore
Beach, Naples y la península. Fotografías de ese día muestran la PCH anegada y
agua que subía por los desagües pluviales.
Los récords:
Según los reportes, las
mediciones fueron estas:
|
Estación |
Nivel máximo |
Dato adicional |
|
San Pedro (Los Ángeles) |
8,19 pies (2,50 m) |
Récord desde 1923 |
|
San Diego |
8,52 pies (2,60 m) |
Superó los 8,26 pies
de julio |
|
Santa Bárbara |
8,04 pies (2,45 m) |
Máximo histórico |
|
La Jolla |
7,98 pies (2,43 m) |
Superó los 7,83 pies de 2015 |
|
Newport Beach |
Cerca de 2,53 m |
Marea alta del lunes |
El meteorólogo Devin
Black, de la oficina del NWS en Oxnard, señaló que las mareas estuvieron en el
extremo más alto de lo esperado y que Long Beach fue la localidad con mayor
riesgo.
Por qué ocurre:
No se trata solo de la
luna llena. Las king tides son las mareas más altas del año, pero este
episodio se amplificó por varios factores:
• El Niño: una onda Kelvin asociada al fortalecimiento del
fenómeno trajo aguas más cálidas desde el Pacífico ecuatorial hacia las
costas americanas.
• Ola de calor marino: un episodio independiente mantiene el océano con
temperaturas fuera de lo habitual. Según los científicos citados, elevó el
nivel del mar entre 38 y 55 centímetros por encima de lo que
correspondería solo a la astronomía.
• Oleaje: el ángulo y la fuerza de las olas explican por
qué los condados de San Diego y Orange quedaron más expuestos al oleaje
del suroeste.
Daños y medidas
Entre las zonas más
golpeadas figuran la península de Balboa, Sunset Beach, Huntington Beach, Long
Beach, La Jolla y San Diego. En Sunset Beach, la PCH permaneció cerrada y
Caltrans previó un cierre parcial adicional el jueves. Se documentaron daños en
propiedades cercanas al mar y en un malecón de Long Beach donde cuadrillas
repararon un muro dañado por el oleaje. Hay reportes de que Newport Beach
declaró una emergencia local.
El NWS mantuvo avisos
de inundación costera en los condados de Orange, Los Ángeles y San Diego.
Originalmente vencían el jueves al mediodía y se extendieron hasta las 14:00
del viernes. Orange y San Diego bajaron de advertencia a aviso costero el
jueves por la tarde.
Un otoño golpeado
por el agua:
La marea llegó tras
otros episodios. A inicios de mes, la tormenta tropical Rachel dejó
inundaciones en viviendas de la península de Long Beach, evacuaciones y daños
en el sur del estado. Antes, los remanentes del huracán Marie ya habían anegado
casas en Long Beach y Dana Point en el fin de semana del Día del Trabajo.
Además, el sur de California pasó el 19 de octubre por una semana de calor
récord y vientos de Santa Ana que avivaron incendios, como el Henderson, cerca
de Camp Pendleton, con 1.319 hectáreas y 95 % de contención.
Lo que viene:
Un río atmosférico se
desplazará sobre el sur de California antes de internarse por el noreste de
México hacia el suroeste de Estados Unidos durante el fin de semana. El Centro
de Predicción Meteorológica estima entre 1,27 y 3,81 centímetros de lluvia en
el condado de Los Ángeles, con mayor impacto el domingo. La probabilidad de
lluvias excesivas es de 5 % en el sur de California y de 15 % en Arizona,
incluida Phoenix.
Los especialistas
advierten que las mareas más altas del año llegarán en torno a Acción de
Gracias, Navidad y el Día de Martin Luther King Jr. Si una tormenta fuerte
coincide con esos picos, las inundaciones podrían superar lo visto hasta ahora.
Hay un precedente: en enero de 1983, durante uno de los El Niño más intensos,
una gran tormenta coincidió con mareas altas y destruyó muelles y comunidades
costeras. El investigador Mark Merrifield, de la Universidad de California en
San Diego, ya había anticipado niveles del mar sin precedentes para este
evento.
Lo que sabemos y
lo que falta por saber?
Lo que sabemos
• Cuatro estaciones de medición superaron récords
históricos.
• Hubo inundaciones en Newport Beach, Long Beach y
Sunset Beach, y cierres en la PCH.
• El NWS extendió los avisos hasta el viernes 30 de
octubre.
• Se espera un río atmosférico el fin de semana.
Lo que falta por saber
• Un balance oficial de viviendas, comercios y vías
afectadas, y el costo de los daños.
• Si hubo heridos o fallecidos (no vi reportes).
• Si se mantiene o se levanta la emergencia local
en Newport Beach.
• Cuánta lluvia caerá realmente el domingo y si
afectará zonas costeras ya vulnerables.
Preguntas
frecuentes:
¿Por qué subió
tanto el mar? Por la
combinación de king tides, El Niño, un calentamiento marino inusual y
oleaje.
¿Hay riesgo de que
se repita? Sí. Los expertos
esperan mareas altas en Acción de Gracias, Navidad y el Día de Martin Luther
King Jr.
¿Qué zonas
conviene evitar? Las áreas bajas
de Balboa, Sunset Beach, Huntington Beach y Long Beach, y los tramos cerrados
de la PCH.
El nivel del mar marcó máximos históricos en cuatro estaciones del litoral, con calles anegadas en Newport Beach y Long Beach, cierres en la PCH y alertas costeras.
Opinión:
Lo más
llamativo de esta historia es que no hace falta una tormenta para que el agua
llegue a la calle. Las inundaciones de estos días ocurrieron con la gente yendo
a trabajar, con negocios abiertos, con tiempo normal. Eso cambia la forma de
pensar el riesgo: ya no hablamos solo de “cuando llueva”, sino de “cuando suba
la marea”.
A mi criterio, la
lección práctica está en el calendario. Si los expertos tienen razón, los
próximos picos llegan en fechas de mucho movimiento, como Acción de Gracias y
Navidad, cuando hay más turistas y más gente manejando por zonas costeras. Mi
interés es que quien viva o viaje por esa zona haga tres cosas simples: revisar
las tablas de marea antes de salir, no estacionar el auto en calles bajas
durante la pleamar y no cruzar una calle con agua, porque el agua salada daña
los vehículos y no se sabe qué hay debajo.
También le sugeriría a
quien tenga una casa o un negocio cerca de la costa revisar su póliza. En
muchos casos, los seguros de hogar excluyen las inundaciones, y no es lo mismo
que cubran un daño por lluvia que uno por marea. Es una pregunta que conviene hacer
antes de la emergencia, no después.
Lo que me deja pensando
es la escala de tiempo. Hace unos años se hablaba de estos niveles como algo de
décadas adelante; hoy ya los vemos en un martes de octubre. No quiero
dramatizar, porque aquí influyen el ciclo de El Niño y un calentamiento
oceánico puntual, pero sí creo que las ciudades costeras tienen una
conversación pendiente sobre muros, drenajes y zonas bajas. Ojalá
se dé con datos y sin alarmismo.




