Dos trenes de alta
velocidad chocaron la mañana de este miércoles 28 de octubre de 2026 en la
estación de Urda, en la provincia de Toledo. Según el Gobierno de Castilla-La
Mancha, el balance provisional es de 64 fallecidos, y la cifra podría seguir
cambiando.
El accidente ocurrió en
la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía, a unos 150 kilómetros al sur de la
capital. El Servicio de Emergencias 112 sitúa el suceso a las 8.54 horas. Adif
precisó que ocurrió entre Mora y Orgaz y Urda, en el punto kilométrico 118, y
que los dos convoyes cubrían el trayecto Madrid-Sevilla.
Lo que sabemos:
Los trenes implicados
son un AVE de Renfe (el 2080), con 397 pasajeros, y un Iryo (el 6076), con 146
pasajeros y un bebé. En total viajaban 544 personas, según la portavoz del
Gobierno regional.
Los primeros indicios,
atribuidos a fuentes del Ministerio de Transportes, apuntan a que el AVE
alcanzó por detrás al Iryo. Como consecuencia, vagones del Iryo descarrilaron y
cayeron por un terraplén. Las cifras de vagones afectados varían entre medios:
algunos hablan de dos y otros de cuatro.
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Dato |
Información
disponible |
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Fecha |
Miércoles 28 de octubre de 2026 |
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Lugar |
Estación de Urda
(Toledo), p. k. 118 |
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Trenes |
AVE 2080 (Renfe) e Iryo 6076 |
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Pasajeros |
544 (397 en el AVE y
146 más un bebé en el Iryo) |
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Fallecidos |
64 según el Gobierno
de Castilla-La Mancha: 40 viajaban en el Iryo y 24 en el AVE |
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Heridos |
Balance provisional
de unos 80, con más de 100 según otros medios |
Qué dicen sobre la
causa:
El Ministerio de
Transportes y Movilidad Sostenible sostiene, según fuentes citadas por Europa
Press, que el choque se produjo después de una decisión del centro de control
de Adif en Atocha. Según esa versión, a las 8.32 horas dejó de funcionar el
sistema de seguridad LZB, lo que obligó a detener seis trenes en un tramo de
unos 90 kilómetros. A las 8.40, ocho minutos después, el operador habría
autorizado que todos los convoyes reanudaran la marcha.
Según Transportes, esa
decisión contravenía la normativa, que exige circular en “marcha a la vista”,
con un máximo de 40 kilómetros por hora, ante un fallo de este tipo. El LZB es
un sistema de señalización que activa el frenado automático cuando dos trenes
que circulan en el mismo sentido reducen su separación por debajo de la
distancia de seguridad.
Esta es, por ahora, la
versión de una de las partes y no el resultado de una investigación técnica.
Otras fuentes del Ministerio también manejan la hipótesis de un “error humano”.
La meteorología quedó descartada como factor, según la empresa Meteored. Adif,
Renfe e Iryo no han ofrecido todavía una explicación completa de lo ocurrido.
La respuesta de emergencia:
La Junta de Castilla-La
Mancha activó el Plan Territorial de Emergencia (Platecam) y solicitó la
intervención de la Unidad Militar de Emergencias (UME). En la zona trabajaron
bomberos, Protección Civil, helicópteros sanitarios y unidades de cuidados intensivos
móviles. El alcalde de Urda, Manuel Galán, indicó que le pidieron preparar un
pabellón deportivo para acoger a los heridos.
Renfe activó su plan de
asistencia a víctimas y familiares y habilitó el teléfono 900 10 10 20. Se
instalaron puntos de atención psicológica en Atocha y también en las estaciones
de Santa Justa (Sevilla) y Julio Anguita (Córdoba). La ministra de Sanidad,
Mónica García, aseguró que el sistema sanitario estaba preparado para atender a
los heridos.
Impacto en el
servicio:
El Ministerio de
Transportes suspendió la circulación de alta velocidad entre Madrid y Sevilla
“hasta nuevo aviso”. Pidió a quienes tuvieran billete para ese corredor que no
acudieran a las estaciones. Adif indicó que los tramos Madrid-Toledo y
Málaga-Sevilla funcionaban con normalidad. Renfe habilitó cambios y
anulaciones gratuitos.
Contexto:
El accidente ocurre
menos de un año después del de Adamuz (Córdoba), registrado el 18 de enero de
2026, en el que murieron 46 personas tras el descarrilamiento de un tren Iryo y
su choque con otro de Renfe. También coincide con la campaña de cara a las elecciones
generales del 29 de noviembre. El PP, el Gobierno y otras formaciones
suspendieron sus agendas. El presidente Pedro Sánchez se desplazó a la zona, y
el ministro Óscar Puente compareció desde el centro de control de Adif en
Atocha.
Lo que falta por
saber:
- Cifra definitiva de fallecidos y heridos, y su
estado.
- Causa técnica del accidente, que solo podrá
establecer la investigación oficial.
- Cuántos vagones descarrilaron y en qué trenes.
- Si Adif confirma la secuencia del LZB y la orden
del centro de control.
- Cuándo se reanudará la circulación en la línea.
- Qué organismo conducirá la investigación y en qué
plazo.
Preguntas
frecuentes:
¿Dónde ocurrió el
choque de trenes en España?
En la estación de Urda, provincia de Toledo, sobre la línea de alta velocidad
Madrid-Andalucía.
¿Qué trenes
chocaron?
Un AVE de Renfe y un tren de Iryo.
¿Cuántas personas
murieron?
64 según el último balance del Gobierno de Castilla-La Mancha, aún provisional.
¿Cuál es la causa?
No está confirmada. Transportes apunta a una autorización del centro de control
de Adif tras un fallo del sistema LZB, pero falta la investigación oficial.
¿Hay trenes entre
Madrid y Sevilla?
La circulación de alta velocidad está suspendida hasta nuevo aviso, según
Transportes.
¿Hay teléfono para
familiares?
Renfe habilitó el 900 10 10 20.
Dos trenes de alta velocidad, un AVE de Renfe y un Iryo, colisionaron en la línea Madrid-Andalucía con 544 pasajeros. Transportes apunta a un fallo de control
Opinión:
Por tratarse de un tema sensible, con víctimas y familias esperando información, prefiero reservar mis comentarios sobre responsabilidades. Entiendo que las autoridades están pidiendo paciencia con las cifras y exigencia con la investigación.
Hay un riesgo en cómo se está contando este
accidente: que la discusión se quede en buscar un culpable en las primeras
horas. Lo que sabemos hasta ahora es que alguien con una versión interesada ya
señaló una causa, y eso, mientras no haya un informe técnico, es una hipótesis,
no una conclusión.
Mi interés es que quien lea esto se lleve una idea útil,
más allá del número de víctimas. Un sistema de seguridad como el LZB existe
precisamente para que un error humano no termine en una tragedia. Si de verdad
falló, y después alguien decidió reanudar la marcha, la pregunta importante no
es solo quién dio la orden, sino por qué el sistema permitía que esa orden
pudiera acabar en un choque.
Sabemos que los procesos críticos se diseñan para tolerar el fallo de una persona. Cuando dependen de que nadie se equivoque, ya hay un problema de diseño. El dato que más importa seguir es la cronología de esos ocho minutos entre el fallo y la reanudación. Si queda confirmada, nos dirá más que cualquier cifra provisional.
También creo que hay que ser cuidadosos con las
comparaciones con Adamuz. Son accidentes distintos y todavía no sabemos si
comparten causa. Unirlos antes de tiempo puede generar conclusiones
apresuradas.




