El período de estiaje
en Ecuador mantiene bajo estrecho seguimiento el comportamiento del embalse de
Mazar, considerado una pieza fundamental para el complejo hidroeléctrico del
río Paute. Conforme a los registros de la Corporación Eléctrica del Ecuador (Celec)
difundidos a inicios de octubre de 2026, la reducción de las precipitaciones en
la región austral ha provocado un descenso sostenido en las reservas hídricas
del reservorio, generando alerta en el sector energético nacional ante la menor
disponibilidad de generación de origen hídrico.
De acuerdo con los
datos técnicos actualizados por Celec y reportes de medios nacionales como
Primicias y Expreso, la evolución de los caudales ha motivado la activación de
planes de contingencia por parte del Gobierno central y diversas evaluaciones
por parte de comités gremiales.
Estado actual del
embalse y caudales:
La situación del
principal reservorio del país muestra variaciones significativas respecto a su
capacidad máxima durante el inicio de la temporada seca:
- Nivel de agua: Al 4 de octubre de 2026, el
embalse de Mazar se ubicó en 2.131,41 metros sobre el nivel del mar (m s.n.m.),
lo que representa una distancia de 21,59 metros por debajo de su nivel máximo
de 2.153 m s.n.m. y se mantiene a más de 16 metros sobre su cota operativa
crítica.
- Aportes hídricos: Durante el mes de septiembre de
2026, el caudal de ingreso promedio al embalse fue de 51,3 metros cúbicos por
segundo (m^3/s), una cifra inferior al promedio histórico de 75 m^3/s
correspondiente a dicho período.
- Restricciones externas: Desde el pasado 7 de
septiembre, el Gobierno de Colombia implementó condiciones más estrictas para
la exportación de electricidad hacia Ecuador, autorizando la venta de energía
hidroeléctrica únicamente en calidad de excedente tras cubrir su demanda
interna, permitiendo de otro modo exclusivamente suministro termoeléctrico.
Medidas oficiales
y posturas del sector industrial:
Frente a la presión
sobre el sistema eléctrico nacional, las autoridades gubernamentales han
descartado la aplicación de apagones masivos para hogares y comercios,
apostando por estrategias orientadas a la optimización de la demanda y el
refuerzo de la oferta energética:
- Incorporación térmica: El Ejecutivo ha señalado
la integración progresiva de nueva capacidad mediante barcazas de generación,
sumando 200 megavatios (MW) desde el 21 de septiembre y proyectando la llegada
de unidades adicionales antes de finalizar el año.
- Incentivos de ahorro: Se estableció un descuento
del 10% en la planilla eléctrica para los hogares que reduzcan su consumo
energético durante un período de seis meses.
- Solicitudes industriales: Por otro lado,
entidades como el Comité Empresarial Ecuatoriano (CCIE) han advertido sobre un
déficit de generación estimado entre 1.000 y 1.300 MW, sugiriendo medidas
preventivas como la reducción estricta del consumo en grandes industrias y
centros comerciales, mientras que algunos expertos han planteado cortes
programados de corta duración en horarios de menor impacto para proteger las
reservas de Mazar.
Qué sabemos y qué falta por saber?
Lo confirmado es que el embalse de Mazar experimenta una
disminución constante en sus niveles a raíz de aportes hídricos por debajo de
la media histórica y restricciones en el mercado eléctrico regional.
Falta por
determinar el comportamiento
exacto de las lluvias durante los meses de mayor intensidad del estiaje y su
efectividad real para estabilizar la cota de la represa sin comprometer la
continuidad del servicio eléctrico nacional.
El embalse de Mazar registra una caída en su nivel de agua debido al estiaje en Ecuador. Conozca el estado actual, las medidas oficiales y el déficit.
Opinión:
Es importante destacar que la discusión sobre Mazar tiene hoy dos lecturas que conviene distinguir. Por un lado, el ministro de Ambiente y Energía, Juan Carlos Blum, indica que con la situación actual, no habrá cortes de luz para los ciudadanos, apoyado en medidas como reducir la demanda de las grandes industrias desde el 21 de septiembre. Por otro, el Consejo Consultivo de Ingenierías y Economía (CCIE) estima, según Expreso, un déficit de entre 1000 y 1.300 MW entre octubre y marzo y advierte que los cortes podrían promediar siete horas diarias si el estiaje evoluciona como se prevé.
Las dos lecturas no son idénticas porque parten de supuestos distintos: una describe la situación y las medidas vigentes; la otra proyecta un escenario si el embalse sigue bajando y las lluvias no llegan al Austro. A mi juicio, lo importante para el lector es entender que el riesgo de problemas de energía a futuro existe, aunque hoy no se hayan anunciado cortes para los hogares.
Conviene seguir los
avisos del Ministerio y de las empresas distribuidoras, y vigilar el nivel de
Mazar y las lluvias en las próximas semanas.




