Guía de Minsa para prevenir enfermedades de temporada en Perú: dengue e IRA

Guía de Minsa para prevenir enfermedades de temporada en Perú: dengue e IRA

El Ministerio de Salud del Perú (Minsa) mantiene activas las directrices sanitarias a través de la Resolución Ministerial N.° 053-2026-MINSA y las alertas epidemiológicas nacionales dirigidas a prevenir y controlar la propagación de enfermedades metaxénicas y respiratorias agudas. De acuerdo con las normas técnicas de la Dirección General de Intervenciones Estratégicas en Salud Pública (Dgiesp) y el Centro Nacional de Epidemiología, Prevención y Control de Enfermedades (CDC Perú), el control de afecciones estacionales como el dengue, la influenza, las infecciones respiratorias agudas (IRA) y la leptospirosis requiere la combinación de medidas comunitarias, esquemas de vacunación pública y la identificación temprana de signos de alarma.

 

Las recomendaciones oficiales priorizan el control del mosquito Aedes aegypti en regiones con climas cálidos y lluviosos, la inmunización oportuna contra virus respiratorios en zonas vulnerables y la eliminación de fuentes de agua estancada para prevenir infecciones bacterianas. Según lo estipulado por el Minsa, el sistema de salud pública ofrece atención y vacunación gratuita en los establecimientos de la Red Integrada de Salud (RIS) a nivel nacional, así como orientación telefónica permanente a través de la Línea 113.

 

Estrategia de prevención contra el dengue y control del vector:

 

Para contrarrestar la transmisión del dengue —enfermedad viral transmitida por la picadura de la hembra del mosquito Aedes aegypti— el Minsa promueve la campaña comunitaria "10 minutos contra el dengue", centrada en la eliminación domiciliaria de los criaderos del vector. De acuerdo con las especificaciones técnicas de la Dirección General de Salud Ambiental e Inocuidad Alimentaria (Digesa), las medidas preventivas obligatorias e individuales comprenden:

 

Eliminación y lavado de recipientes: Lavar, cepillar y tapar herméticamente todos los tanques, baldes y recipientes donde se almacene agua para consumo humano.

 

Sustitución en floreros: Reemplazar el agua de floreros y macetas por arena húmeda o aserrín, especialmente en cementerios y espacios cerrados.

 

Disposición de inservibles: Descharchar y eliminar llantas viejas, latas, botellas y cualquier objeto en desuso susceptible de acumular agua de lluvia en patios o techos.

 

Facilitación del control vectorial: Permitir el acceso a las viviendas de las brigadas de salud e inspectores debidamente identificados para la aplicación de larvicidas en depósitos de agua.

 

Uso de barreras físicas y repelentes: Instalar mosquiteros en puertas y ventanas, usar ropa de manga larga en zonas endémicas y aplicar repelentes autorizados sobre la piel expuesta.

 

El Minsa remarca que, ante la aparición de fiebre alta súbita, no se debe consumir medicamentos inflamatorios ni ácido acetilsalicílico (aspirina) para evitar complicaciones hemorrágicas. El tratamiento inicial se limita al uso de paracetamol y la hidratación oral continua.

 

Signos de alarma del dengue:

 

Según la Norma Técnica de Salud N.° 211-MINSA/DGIESP, la población debe acudir de inmediato al establecimiento de salud más cercano si presenta:

 

- Dolor abdominal intenso y continuo.

- Vómitos persistentes o incapacidad para ingerir líquidos.

- Sangrado de mucosas (encías, nariz) o presencia de moretones en la piel.

- Decaimiento extremo, somnolencia o irritabilidad.

- Dificultad para respirar o extravasación de líquidos.

 

Control de Infecciones Respiratorias Agudas (IRA) e Influenza:

 

Ante el incremento de infecciones respiratorias y descensos de temperatura en zonas urbanas y altoandinas, el Ministerio de Salud ratifica que la vacunación es la herramienta principal de protección contra complicaciones graves por influenza y neumococo. Los protocolos del sector salud establecen las siguientes medidas de contención:

 

Inmunización prioritaria: Aplicación anual de la vacuna contra la Influenza y dosis contra el neumococo a grupos de alto riesgo, que incluyen a niños menores de 5 años, adultos mayores de 60 años, gestantes y personas con comorbilidades.

 

Higiene de manos: Lavado frecuente de manos con agua y jabón durante al menos 20 segundos o desinfección con alcohol en gel al 70%.

 

Etiqueta respiratoria: Cubrirse la boca y la nariz con el antebrazo o un pañuelo desechable al toser o estornudar, descartando el material inmediatamente.

 

Ventilación de espacios: Mantener ventilados los ambientes cerrados en domicilios, colegios y centros laborales para reducir la concentración de aerosoles virales.

 

Uso de mascarillas: Recomendar el uso de mascarilla médica a personas que presenten síntomas respiratorios para evitar contagiar a sus entornos familiares y laborales.

 

Prevención de leptospirosis tras lluvias e inundaciones:

 

En regiones afectadas por anegamientos o precipitaciones intensas, el Minsa advierte sobre el riesgo de contagio de leptospirosis, una infección bacteriana transmitida a través de la piel por contacto con agua o lodo contaminado con orina de animales infectados (principalmente roedores). Las recomendaciones oficiales incluyen:

 

- Evitar caminar descalzo o nadar en charcos, acequias o aguas estancadas tras inundaciones.

 

- Utilizar botas de goma (jebe) y guantes si es indispensable transitar por zonas anegadas.

 

- Lavar y almacenar adecuadamente los alimentos en recipientes cerrados para evitar la contaminación por roedores.

 

- Consumir únicamente agua hervida o clorada.

 

- Canales oficiales de orientación sanitaria

 

Para la atención de consultas sobre síntomas, ubicación de centros de vacunación o reportes de criaderos, el Estado peruano pone a disposición la Central Telefónica Gratuita 113 del Minsa, operativa las 24 horas del día a nivel nacional (opción 1 para atención médica), así como la asistencia mediante mensajería en WhatsApp a través de los números oficiales institucionales 952 842 623 y 955 557 000.

 

Qué sabemos y qué falta por saber?

 

Lo confirmado por fuentes oficiales:

 

- El Minsa aprobó mediante la Resolución Ministerial N.° 053-2026-MINSA el Plan de prevención y control del dengue para el presente período anual.

 

- El uso de paracetamol e hidratación oral son las únicas medidas farmacológicas iniciales recomendadas ante la sospecha de dengue; la automedicación con antiinflamatorios está contraindicada.

 

- Las vacunas contra la influenza y el neumococo están disponibles de forma gratuita en la red pública para grupos vulnerables.

 

- La Central 113 de Infolsalud ofrece orientación telefónica gratuita y continua para el triaje y consulta de síntomas estacionales.

 

Lo que falta por precisar:

 

- El nivel de cobertura alcanzado en las campañas regionales de vacunación pediátrica y geriátrica en las zonas rurales periféricas.

 

- Los índices entomológicos actualizados del vector Aedes aegypti distrito por distrito durante el trimestre en curso.

Medidas oficiales del Ministerio de Salud del Perú para prevenir el dengue, la influenza y la leptospirosis, controlar criaderos de zancudos y reconocer signos de alarma.


Opinión:

Con la llegada de la época de lluvias en Perú, la prevención del dengue y la gripe se convierte en una prioridad absoluta para proteger la salud de nuestras familias. Anticiparse a las complicaciones estacionales mediante hábitos diarios de higiene y cuidado comunitario resulta indispensable para evitar que los contagios aumenten de forma alarmante en todo el país.

 

El punto principal que todos debemos comprender y aplicar de inmediato es la eliminación total de aguas estancadas. El mosquito transmisor del dengue se reproduce rápidamente en recipientes, floreros, baldes o llantas donde se acumule agua limpia o de lluvia. Mantener limpios, cepillados y tapados todos los depósitos es la medida más efectiva para frenar los criaderos.

 

Por su parte, prevenir la gripe requiere reforzar el lavado constante de manos, ventilar adecuadamente las habitaciones y evitar cambios bruscos de temperatura. En lo personal, considero que la prevención no debe verse como una obligación aislada, sino como un compromiso compartido: mantener nuestros hogares limpios y libres de agua acumulada marca la diferencia entre el bienestar y la enfermedad.