Israel celebra este
martes 27 de octubre de 2026 elecciones legislativas para renovar los 120
escaños de la 26.ª Knéset, en una jornada marcada por una participación que la
Comisión Central Electoral ubica como la más alta a esa hora desde 1973. Es la
primera votación desde el ataque del 7 de octubre de 2023 y las guerras
posteriores, y se interpreta ampliamente como un referéndum sobre el liderazgo
del primer ministro Benjamin Netanyahu.
Se trata de la sexta cita electoral desde 2019, pero de la primera en 38 años que llega al final natural de una legislatura completa, y se realiza en la última fecha que permite la ley, según Al Jazeera y Euronews.
Lo que sabemos:
- Fecha y horario: las urnas abren de 7:00 a 22:00, hora local;
quien siga en fila al cierre puede votar, y la jornada es feriado
nacional.
- Electores: unos 7,3 millones de personas mayores de 18
años, según la Comisión Central Electoral.
- Sistema: se vota por partidos, no por candidatos; se
necesitan 61 de 120 escaños y el umbral para entrar al Parlamento es 3,25
%.
- Plazos: los partidos tienen 28 días, ampliables hasta 14
más, para formar una coalición de 61; si ninguno lo logra, el país vuelve
a votar.
- Transición: Netanyahu seguirá como primer ministro interino hasta que juramente un nuevo gobierno, gane quien gane.
Dos bloques sin
mayoría clara:
Netanyahu, con 19 años
en el cargo repartidos en tres etapas, busca otro mandato mientras enfrenta un
juicio por soborno, fraude y abuso de confianza, cargos que niega. Al Jazeera
añade que la Corte Penal Internacional lo requiere por presuntos crímenes de
guerra en Gaza. Encabeza una coalición de derecha y extrema derecha que
integran el Likud, partidos ultraortodoxos y figuras como los ministros Itamar
Ben-Gvir y Bezalel Smotrich.
Enfrente hay un bloque
opositor de cuatro grandes partidos de liderazgo judío, cuyos dirigentes
firmaron una declaración para no atacarse entre sí y formar gobierno juntos
tras los comicios. Lo integran la lista Juntos, de los ex primeros ministros
Naftali Bennett y Yair Lapid; Yisrael Beiteinu, de Avigdor Liberman; los
Demócratas, de Yair Golan; y Yashar, el nuevo partido del ex jefe del Ejército
Gadi Eisenkot, considerado el candidato opositor más probable a primer
ministro.
Los sondeos previos no daban mayoría clara. Según CNN, la última encuesta del Canal 12 otorgaba 50 escaños al bloque de Netanyahu y 56 al de Eisenkot, mientras la de Kan 11 mostraba 50 frente a 52. Ninguno llegaba a los 61 necesarios.
Los temas que
dominaron la campaña:
Al Jazeera resume cinco
ejes:
Seguridad y 7 de octubre: según ese medio, el gobierno aún no forma una
comisión estatal de investigación sobre el ataque, en el que murieron unas
1.200 personas y cerca de 250 fueron secuestradas.
- Servicio militar: las exenciones a los ultraortodoxos se defienden
como protección del estudio de la Torá y se critican por cargar el peso
sobre el resto.
- Reforma judicial: sigue siendo una línea de fractura; sus críticos
ven una amenaza a la democracia y sus defensores sostienen que el Supremo
se extralimitó.
- Guerra: la población quiere estabilidad, pero recela de
concesiones en Gaza, Cisjordania y Líbano.
- Costo de vida: precios altos y salarios modestos, con un
presupuesto de defensa que se duplicó desde 2023.
Otro frente fue la presencia de los partidos árabes. La Comisión Central Electoral votó vetar a Ra’am y a la Lista Conjunta, pero la Corte Suprema anuló por unanimidad esas exclusiones el 2 de octubre, al considerar que las pruebas no alcanzaban el umbral legal. Sami Abu Shehadeh, líder de Balad, se retiró de la contienda tras anticipar el tribunal que una mayoría respaldaría su descalificación. Al Jazeera señala que estas fuerzas podrían definir el equilibrio de poder, aunque la mayoría de líderes de la oposición judía descartó aliarse con ellas.
Participación
histórica
Según datos de la
Comisión Central Electoral recogidos por Time, el 66,7 % del electorado había
votado a las 18:00, hora local, la cifra más alta para ese momento desde 1973.
NBC News reportó más tarde una participación de 74,3 %. Netanyahu pidió a sus
seguidores acudir a las urnas y dijo que había largas filas en localidades
árabes; el Likud solicitó ampliar el horario más allá de las 22:00, pero el
comité respondió que no había justificación. Hasta el momento, según NBC, no se
han detectado irregularidades generalizadas. CNN anticipaba además una
participación árabe sustancialmente mayor que en 2022, cuando apenas superó el
50 %.
Lo que dicen los analistas
Los analistas
consultados por Al Jazeera coinciden en que lo que se decide excede los
nombres. Yossi Mekelberg, de Chatham House, planteó que el voto define si
Israel mantiene una democracia funcional o solo de nombre. Ahron Bregman, del
King’s College de Londres, estimó que un nuevo primer ministro cambiaría sobre
todo el clima político, pero advirtió que el país giró con fuerza a la derecha
tras el 7 de octubre y que cualquier gobierno lo reflejará. Otros críticos,
como Daniel Levy, sostienen que el trato a los palestinos no está en discusión
entre los partidos sionistas. Al Jazeera recuerda además que unos tres millones
de palestinos adultos de Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este no votan.
Lo que falta por saber:
- Resultados oficiales y reparto final de escaños tras el cierre de urnas.
- Si algún bloque alcanza los 61 escaños o depende
de partidos árabes o ultraortodoxos.
- Qué listas superan el umbral de 3,25 %.
- Quién recibirá el encargo de formar gobierno y en
qué plazo.
- La cifra final de participación.
Preguntas
frecuentes:
¿Cuántos escaños
se necesitan para gobernar? Se
requieren 61 de los 120 de la Knéset; ningún partido ha ganado esa mayoría por
sí solo.
¿Quién gobierna
mientras se forma la coalición?
Netanyahu continúa como primer ministro interino.
¿Pueden votar los
israelíes en el extranjero? En
general no: Israel no tiene voto ausente y exige estar en el país; los
diplomáticos votaron el 20 de octubre en sus misiones.
Israel vota para elegir la 26.ª Knéset en una jornada con participación récord, un Netanyahu en juicio y dos bloques sin mayoría clara según las últimas encuestas.
Opinión:
A mi criterio, lo más
útil que podemos hacer hoy como lectores no es adivinar quién gana, sino
aprender a leer la noche electoral de Israel. Allí el partido más votado no
necesariamente es el que gobierna, y eso confunde a casi todo el mundo.
Mi interés es que,
cuando veas los primeros resultados, no te quedes con el titular de “quién
quedó primero”. En mi opinión, hay tres cosas que conviene mirar antes.
- La primera es cuántas
listas pequeñas rozan el umbral de 3,25 %. Los votos de quien no lo supera
simplemente se descartan, y eso puede mover varios escaños de un bloque a otro
sin que cambie la intención de nadie.
- La segunda es la suma
de bloques, no la de partidos. Lo que importa es quién se acerca a los 61 y con
qué socios, porque un partido grande sin aliados no gobierna.
- La tercera es el
calendario. Son 28 días, ampliables, para armar la coalición, y ahí muchas
veces se define todo. Un resultado ajustado puede significar semanas de
negociación y, si nadie llega, otra elección. Este país ya votó seis veces
desde 2019, así que ese escenario no es teórico.
También te sugiero
desconfiar un poco de las cifras tempranas. Los primeros conteos y los sondeos
a boca de urna suelen ajustarse cuando avanza el escrutinio, así que si ves
números distintos entre un medio y otro, no te alarmes. Mi recomendación
personal es esperar al conteo oficial antes de sacar conclusiones.
Sobre la guerra y todo
lo que rodea al 7 de octubre, prefiero reservar mis comentarios por tratarse de
un tema sensible. Cada lector tiene derecho a informarse con varias fuentes y
llegar a su propia conclusión.
Lo que sí creo justo
destacar es que esta elección deja datos que vale la pena guardar: la
participación récord, el peso del voto árabe y el número de escaños que cada
bloque necesita. Con eso en la mano, la noche se entiende mucho mejor.




