Llevar un presupuesto personal es uno de los hábitos básicos de la educación financiera, pero muchas personas no lo aplican. Un artículo en español de Credit Karma, que cita a la Oficina para la Protección Financiera del Consumidor de Estados Unidos (CFPB), indica que cerca del 70 % de los estadounidenses no tiene un presupuesto o plan financiero. Esta guía reúne los pasos que repiten las fuentes institucionales y bancarias consultadas e incluye una plantilla descargable en Excel.
¿Qué es un
presupuesto personal?
Es un resumen de los ingresos y gastos de una persona en un período determinado, normalmente un mes. Las fuentes coinciden en que no tiene que ser una lista de sacrificios: un buen presupuesto puede incluir entretenimiento, salidas y gustos razonables. Cuando varias personas aportan y gastan, lo habitual es elaborar un presupuesto familiar.
Cómo hacer un presupuesto personal, paso a paso:
Paso 1: reúne tu información financiera
Junta extractos bancarios, de tarjeta, facturas y recibos. CaixaBank recomienda revisar el extracto de la cuenta y de la tarjeta para saber cuánto se destinó el mes anterior a rubros como restaurantes o ropa, antes de planificar el siguiente mes.
Paso 2: suma tus ingresos reales
La CFPB propone documentar todas las fuentes de ingresos de las que depende una persona para cubrir sus gastos de vida. Si los ingresos varían, las guías sugieren promediarlos, aunque el período no es el mismo: Western Union habla de los últimos 3 a 6 meses y Bankinter de los últimos 6 a 12 meses.
Paso 3: haz una lista completa de tus gastos
La CFPB sugiere clasificarlos en categorías como vivienda, servicios, supermercado, comidas fuera de casa y entretenimiento, y señala que entender el gasto de un mes promedio suele ser la parte más difícil de administrar el dinero. Tributi añade que el ahorro y la inversión también deben registrarse como un rubro más del presupuesto.
Paso 4: arma un calendario de pagos
La CFPB plantea crear un calendario que muestre cuándo entra el dinero y cuándo vencen las cuentas. Si al terminar el mes falta dinero, la recomendación es ajustar los gastos o aumentar los ingresos.
Paso 5: compara ingresos y gastos, y ajusta
hasta que cierre
Resta tus gastos de tus ingresos. Financer.es propone anotar el importe estimado y el real de cada categoría para ver dónde te desviaste. Tributi menciona una regla simple para distribuir los ingresos como punto de partida, y Financera.mx la identifica como la regla 50/30/20. Financera.mx también sugiere destinar entre el 5 % y el 10 % de los ingresos a un fondo de emergencia.
Paso 6: dale seguimiento
Un presupuesto que se hace una vez y no se vuelve a mirar pierde utilidad. Tributi recomienda actualizarlo ante cambios importantes, como la adquisición de un crédito nuevo. La COSSEC de Puerto Rico sugiere que, al final de cada semana o mes, se sume el total de ingresos y de gastos por categoría y se reste uno del otro.
Modelo simple de presupuesto:
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Sección |
Qué incluir |
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Ingresos |
Sueldo, bonos,
ingresos extras, rentas |
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Gastos fijos |
Vivienda, servicios,
transporte, alimentación, deudas |
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Gastos variables |
Comidas fuera,
entretenimiento, suscripciones, imprevistos |
|
Ahorro |
Fondo de emergencia,
metas, inversión |
Cada fila lleva tres columnas: estimado, real y diferencia. La plantilla que acompaña esta nota ya trae las fórmulas listas.
Herramientas para llevarlo:
No hay una única forma correcta. CaixaBank menciona que lápiz y libreta siguen siendo un método tradicional confiable, aunque existen aplicaciones, incluidas las de las entidades financieras. El banco BCI, de Chile, destaca las hojas de cálculo por permitir un control detallado, y la COSSEC enumera aplicaciones móviles, hojas de cálculo y el sistema de sobres. En México, la CONDUSEF ofrece un planificador de presupuesto personal y familiar que muestra un presupuesto anual y un simulador de meta de ahorro.
Lo que sabemos y lo que falta por saber?
Lo que sabemos
- Las fuentes consultadas coinciden en la
secuencia: ingresos, gastos, comparación, ajuste y seguimiento.
- La CFPB resume el proceso en cuatro pasos:
ingresos, gastos, calendario de cuentas y presupuesto de trabajo.
- El presupuesto debe revisarse de forma periódica
y no una sola vez.
Lo que falta por saber:
- No hay una cifra oficial única para repartir los
ingresos; los porcentajes citados son referencias, no una norma.
- No consultamos datos propios del país del lector,
como costos de vida o rangos de ahorro locales.
- No se halló en este rastreo una estadística
reciente de 2026 sobre cuántas personas llevan presupuesto.
Errores que conviene evitar:
- No tener fondo de emergencia: Bankinter advierte que un imprevisto puede desbalancear las finanzas.
- Olvidar gastos eventuales: CaixaBank menciona como ejemplos un dentista, la reparación de un electrodoméstico o una boda ineludible.
- No actualizarlo: según Tributi, un presupuesto desactualizado da una falsa sensación de control.
Preguntas frecuentes:
¿Cada cuánto debo
revisar mi presupuesto?
Las guías sugieren hacerlo cada mes y siempre que cambien tus ingresos o
gastos.
¿Qué hago si mis ingresos cambian cada mes?
Calcula un promedio de meses anteriores; las fuentes mencionan períodos de 3 a
6 o de 6 a 12 meses.
¿El ahorro cuenta como gasto?
Tributi lo incluye como un rubro del presupuesto, para destinarle dinero de
forma planificada.
¿Necesito una
aplicación?
No. Puedes usar papel, una hoja de cálculo o una app, según lo que mantengas
con constancia.
Descarga la plantilla
Con la plantilla de Excel que acompaña esta nota puedes
registrar ingresos, gastos fijos y variables, ahorro y un calendario de pagos.
Escribe tus datos en las celdas amarillas y el resultado se calcula solo. Descargar aquí
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Opinión:
El mayor
error al hablar de presupuesto es creer que hay que empezar con un plan
perfecto. A mi criterio, eso es lo que hace que muchas personas abandonen en la
segunda semana: se ponen metas enormes, recortan todo de golpe y al primer imprevisto
sienten que fracasaron.
Mi interés es que quien
lea esta nota se quede con una idea sencilla: el primer presupuesto no es para
ahorrar, es para mirar. Yo le propondría al lector un mes de
observación sin cambiar nada. Solo anotar. Cuando uno ve en una columna cuánto
se fue en comidas fuera, en suscripciones que ni recordaba o en compras
pequeñas, la decisión de ajustar sale casi sola, sin culpa y sin que nadie te
la imponga.
También creo que conviene separar dos preguntas que solemos
mezclar: “¿cuánto gano?” y “¿cuánto me queda?”. La primera es un dato; la
segunda es una decisión. Por eso me parece útil que el ahorro aparezca como una
línea más desde el inicio y no como lo que sobre a fin de mes. Si sobra,
perfecto, pero si lo dejas al azar, rara vez sobra.
A mi criterio, otro punto clave es ponerle fecha. Elegir un
día fijo del mes, por ejemplo el primer domingo, para abrir la plantilla y
actualizarla durante quince minutos. Una herramienta bonita que no se abre no
sirve; una hoja simple que se revisa siempre, sí.
Por último, no hay que compararse. El presupuesto de otra
persona, con otros ingresos y otras responsabilidades, no es un molde. Lo que
cuenta es que cierre con tu realidad y que te deje respirar. Un presupuesto que
te ahoga se abandona; uno que te da claridad se queda.
Si algo me gustaría que el lector se lleve, es que empezar
imperfecto es mejor que no empezar.




