Bajo la corteza helada de varias lunas del sistema solar podría haber océanos de agua líquida. Ese es el motivo por el que las agencias espaciales de Estados Unidos y Europa han puesto en marcha misiones que, en esta década y la siguiente, visitarán Europa, Ganímedes, Calisto y Titán. Hoy dos de ellas ya viajan por el espacio y una tercera se prepara para despegar en 2028. Esta guía resume qué se sabe de cada una, en qué punto están a 28 de octubre de 2026 y qué preguntas buscan responder.
Por qué interesan
las lunas heladas?
Europa, de Júpiter, es
de un tamaño parecido al de nuestra Luna, pero su interior es muy distinto.
Según la NASA, los datos de la misión Galileo en los años noventa indicaron que
bajo su hielo hay un océano salado con más agua que todos los océanos de la
Tierra juntos. Los científicos también han encontrado indicios de que podría
albergar compuestos orgánicos y fuentes de energía bajo la superficie.
Eso no significa que
haya vida. La pregunta que las misiones quieren responder es más precisa: si
estos mundos reúnen condiciones que podrían sostenerla, lo que se llama
habitabilidad.
Europa Clipper
(NASA)
Europa Clipper despegó
el 14 de octubre de 2024 a bordo de un cohete Falcon Heavy desde Florida. Es la
nave más grande que la NASA ha construido para una misión a otro planeta y la
primera de la agencia dedicada a estudiar un mundo oceánico más allá de la
Tierra. Recorrerá unos 2.900 millones de kilómetros mediante asistencias
gravitatorias.
Dónde está ahora. Ya realizó su sobrevuelo de Marte el 1 de marzo de
2025. Su siguiente hito es un sobrevuelo de la Tierra previsto para el 3 de
diciembre de 2026, que la impulsará hacia Júpiter y servirá para calibrar su
magnetómetro con el campo magnético terrestre.
Qué hará. Entrará en órbita de Júpiter el 11 de abril de 2030.
Desde allí realizará 49 sobrevuelos de Europa, con aproximaciones de hasta unos
25 kilómetros de la superficie. Los vuelos científicos dedicados comenzarán en
2031, según la NASA. En lugar de orbitar la luna, la nave orbita Júpiter y se
acerca a Europa solo en cada encuentro, para limitar su exposición a la
radiación intensa de la zona.
Con qué
instrumentos. Lleva nueve
instrumentos científicos y un experimento de gravedad, entre ellos un radar
capaz de penetrar el hielo, cámaras y un instrumento térmico que buscará zonas
de hielo más cálido y posibles erupciones recientes de agua.
Qué busca. Sus tres objetivos son determinar el espesor de la
capa de hielo y su interacción con el océano de abajo, investigar la
composición de la luna y caracterizar su geología.
Juice (ESA):
La misión Juice
(Jupiter Icy Moons Explorer) de la Agencia Espacial Europea despegó el 14 de
abril de 2023 y se concentrará en Ganímedes, Calisto y Europa, tres lunas que
la agencia describe como portadoras de océanos.
Dónde está ahora. El 28 de septiembre de 2026 completó con éxito un
sobrevuelo de la Tierra: pasó a 8.640 kilómetros sobre el océano Índico. Según
la ESA, la maniobra desvió su trayectoria unos 20 grados y aumentó su velocidad
en cerca de 3,5 km/s. Antes había realizado un sobrevuelo Tierra-Luna en agosto
de 2024 y otro de Venus en agosto de 2025. Le queda un último sobrevuelo
terrestre en enero de 2029.
Qué hará. Llegará a Júpiter en julio de 2031. Durante su gira
hará 35 sobrevuelos de las lunas heladas, incluidos dos de Europa en julio de
2032. En diciembre de 2034 entrará en órbita de Ganímedes, la luna más grande
del sistema solar, y la misión terminará con el impacto de la nave contra su
superficie a finales de 2035.
Una coincidencia
útil. Los equipos de ambas
misiones discuten oportunidades de ciencia conjunta, ya que sus visitas al
sistema joviano se solaparán. Uno de los sobrevuelos de Europa de Juice
ocurrirá casi al mismo tiempo que uno de Europa Clipper.
Dragonfly (NASA):
un dron en Titán
Titán, la mayor luna de
Saturno, tiene una atmósfera más densa que la terrestre, según la NASA, y
presenta ríos de hidrocarburos y dunas ricas en material orgánico. Dragonfly es
un rotorcóptero alimentado por un generador nuclear que despegará en julio de
2028 (ventana del 5 al 25 de julio) en un Falcon Heavy y llegará a Titán en
2034. Su objetivo es estudiar la química prebiótica y evaluar la habitabilidad
en varios puntos, y apunta a las dunas de «Shangri-La», al sur del ecuador.
Resumen de las misiones:
|
Misión |
Destino |
Agencia |
Lanzamiento |
Llegada prevista |
|
Europa Clipper |
Europa (Júpiter) |
NASA |
14 oct. 2024 |
Órbita de Júpiter: 11 abr. 2030 |
|
Juice |
Ganímedes, Calisto y Europa |
ESA |
14 abr. 2023 |
Júpiter: jul. 2031 |
|
Dragonfly |
Titán (Saturno) |
NASA |
jul. 2028 (planificado) |
2034 |
Lo que sabemos y
falta por saber?
Lo que sabemos: Europa Clipper y Juice están en ruta y ya completaron
parte de sus sobrevuelos planetarios; Dragonfly prepara su lanzamiento de 2028.
Hay fuertes indicios de un océano bajo el hielo de Europa.
Lo que falta por
saber: si estas lunas son
realmente habitables, cuán gruesa es su capa de hielo y si su océano interactúa
con el fondo rocoso. Esas respuestas llegarán a partir de 2030 y las fechas
pueden cambiar si surgen retrasos técnicos o presupuestarios.
Preguntas
frecuentes:
¿Han encontrado
vida en Europa? No. Las misiones
evalúan si hay condiciones que podrían sostenerla, no buscan vida directamente.
¿Cuándo llegará
Europa Clipper? A Júpiter en
abril de 2030. Sus sobrevuelos científicos de Europa empiezan en 2031.
¿Qué diferencia
hay entre Juice y Europa Clipper?
Juice se centra en Ganímedes, Calisto y Europa, y entrará en órbita de
Ganímedes. Europa Clipper se centra en Europa.
Europa Clipper, Juice y Dragonfly viajan o se preparan para explorar Europa, Ganímedes y Titán. Fechas, objetivos y qué buscan estas misiones en busca de habitabilidad.
Opinión:
Lo más fascinante de estas misiones no es la
promesa de encontrar vida, sino lo paciente que es la exploración espacial.
Europa Clipper salió en 2024 y no hará su trabajo científico hasta 2031; Juice
despegó en 2023 y llegará a su destino final en 2034. Son proyectos que
empiezan una generación y terminan en otra, y eso me parece una lección en sí
misma sobre planificar a largo plazo.
A mi criterio, conviene leer estas noticias con una idea
clara: ninguna de las tres misiones va a «descubrir vida». Lo que van a hacer
es medir cosas concretas, como el espesor del hielo, la composición del agua o
los compuestos orgánicos, para decidir si estos mundos son lugares donde la
vida podría existir. Esa diferencia importa, porque los titulares tienden a
exagerar y el lector merece saber qué se está midiendo de verdad.
Mi interés es que el público siga el calendario, porque
está lleno de momentos que se pueden vivir en tiempo real. Por ejemplo, el
sobrevuelo de la Tierra de Europa Clipper previsto para el 3 de diciembre de
2026 es una oportunidad para que cualquiera consulte los canales oficiales de
la NASA y vea cómo se prepara el empujón final hacia Júpiter. No hace falta ser
científico para disfrutarlo.
También me parece valioso fijarse en la cooperación. Que
NASA y ESA coordinen sus visitas al sistema joviano indica que, en este tipo de
ciencia, sumar suele rendir más que competir. Un mismo mundo observado desde
dos ángulos produce mejores respuestas.
Un consejo práctico para quien quiera seguir el tema:
guarda las fechas clave (diciembre de 2026, abril de 2030, julio de 2031) y
revisa si cambian. Las misiones espaciales se retrasan, y eso es parte normal
del proceso, no un fracaso.




